lunes, 6 de abril de 2015

Los paisajes de la Guerra Civil en Jérica

La localidad del Alto Palancia ha recuperado, en su pedanía de Novaliches, una ruta de 12 kilómetros con las fortificaciones construidas en la zona durante el enfrentamiento

Publicado el 05/04/2015 en LEVANTE-EMV | Ana Monleón (Jérica)

Restos del conflicto. En julio de 1938 el ejército franquista, en su propósito de tomar Valencia, hostigaba el interior de Castelló. Allí los republicanos, después de que los 'nacionales' superaran la línea X-Y-Z entre Caudiel y Benafer, construyeron la línea Muela-Aceitenebro, que ahora se rehabilita como reclamo turístico.

En julio de 1938, la Guerra Civil española se decidía en la comarca del Alto Palancia. La Batalla de Teruel convertiría el este de España en el principal teatro de operaciones. Desde el mes de marzo, la contraofensiva rebelde continuaba su avance por Aragón hasta alcanzar el mar Mediterráneo en Vinarós, el 15 de abril de 1938, dividiendo en dos la zona leal. La ofensiva del general Franco para tomar Valencia quedaría conformada por un triángulo cuyos lados serían el avance de los ejércitos nacionales de Galicia hacia el sur por la costa, y el de Castilla hacia el sureste desde el Maestrazgo y Teruel hacia Albentosa-Viver-Jérica y en su vértice inferior quedaría Valencia como objetivo imposible.

La defensa de Valencia exigiría a la II República Española nuevos reemplazos y movilizaría a miles de hombres para fortificar, estableciéndose una serie de líneas defensivas cuyo símbolo sería la línea X-Y-Z. Su extensión, desde la costa de Almenara hasta Santa Cruz de Moya superaba el centenar de kilómetros y discurría por las provincias de Castelló, Valencia, Teruel y Cuenca.

Ahora la Asociación para la Recuperación de la Memoria histórica del Alto Palancia, capitaneada por el investigador responsable de patrimonio, Antonio Moreno, junto el Ayuntamiento de Jérica, pretende recuperar parte del trazado de uno de sus históricos paisajes de guerra. Ubicado en el término municipal, concretamente en la pedanía de Novaliches, se está trazando una ruta circular, en forma de ocho, de unos 12 kilómetros de itinerario histórico de la Guerra Civil.

«La víspera de la Batalla del Ebro, Novaliches quedaría a apenas 1,5 kilómetros del frente de guerra, formando parte de una nueva línea de fortificaciones dispuesta para contener el avance nacionalista, que habría superado la línea X-Y-Z entre Caudiel y Benafer e intentaba llegar por todos los medios hasta Segorbe, nudo de comunicaciones», explica Moreno. Prueba de ello son los impactos de mortero y artillería con la que los nacionales hostigaban la pedanía y que pueden contemplarse, aún hoy, en la fachada del consultorio médico.

La llamada ruta línea Muela-Aceitenebro parte desde el consultorio médico y finaliza en el mismo lugar, transcurre por caminos rurales que bordean cultivos y acequias. Recorre una serie de lomas y barrancos que conforman el llano del valle del Palancia que se extiende entre las sierras de Espadán (al norte) y Calderona (al sur) y da una muestra histórica de la Guerra Civil.

En él, informa Moreno, «se pueden contemplar un total de 14 posiciones fortificadas, entre nidos de ametralladoras y bunkers, así como cientos de metros de líneas de trincheras». Apunta que «de excepcional valor patrimonial es el conjunto de espectaculares epigrafías que se conservan en el interior de las fortificaciones, testimonios gráficos de incalculable interés histórico que convierte este itinerario en único».

El trazado del sendero parte de Novaliches en dirección al talud de la autovía, que salva por los pasos inferiores. Recorre las alturas que rodean Jérica sobre la vía del ferrocarril hasta Santa Bárbara y continúa hacia el cerro de la Tarihuela. Una vez ahí, se debe cruzar el río, que bordea hacia el este por un intrincado sendero hasta la carretera CV-212, buscando la pista del Bolaje donde se inicia el regreso hacia Novaliches. Para ello, se toma el camino que parte a la izquierda de la balsa de agua, hasta cruzar los ríos Pilares y Cascajar, y ascender por una senda desde la Fuente del Clero hasta la pedanía.

Moreno destacó que este tipo de itinerarios «además de ser una excelente oportunidad cultural y turística sirven para proteger el patrimonio de la Guerra Civil, algo que es una reivindicación social, una necesidad histórica, un imperativo moral y una obligación individual». Según concluye Moreno, «la línea Muela-Aceitenebro actuó a modo de torniquete taponando la hemorragia que la rotura de la principal línea defensiva, la línea X-Y-Z, significaría para la defensa republicana a la altura de Monte Royo, en la curva del ferrocarril, entre Caudiel y Benafer».

Fuente:

05/04/2015 LEVANTE-EMV (Castelló): Los paisajes de la Guerra Civil en Jérica.

martes, 24 de marzo de 2015

El Ayuntamiento de Jérica recupera los impactos de metralla de la Guerra Civil de la fachada del antiguo colegio de Novaliches

LAS HUELLAS DE LA BATALLA DE LEVANTE 

El Ayuntamiento de Jérica ha recuperado las marcas que dejaron los impactos de la metralla de proyectiles de mortero o artillería durante los últimos días de la Batalla de Levante, en la pared del actual consultorio médico de Novaliches.

La puesta en valor de los impactos ha venido precedida de unas obras de adecuación y mejora del antiguo colegio, que han consistido en la renovación de la instalación eléctrica, rampa para personas con discapacidad, adecuación de falsos techos y el cambio del alicatado.

IMAGEN. Aspecto actual de la fachada tras las obras de mejora, en la que pueden observarse en perfecto estado los impactos de metralla de los proyectiles (A.M.Tenas). 

De hecho, durante el transcurso de las obras se llegaron a cubrir por error las huellas de los impactos de la fachada exterior.

El Concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Jérica, Jesús Monleón, ha manifestado que “aunque en el proyecto no ponía nada al respecto, el albañil por desconocimiento procedió a taparlas pensando que eran desconchados normales en el lucido”.

Desde el Ayuntamiento, continua Monleón, “cuando se tuvo conocimiento se dio aviso para que se devolviera la fachada a su estado inicial, además se ha dado una capa de pintura que mejora el aspecto de la fachada”.

IMAGEN. Exterior de la antigua escuela de Novaliches, pedanía de Jérica (Castellón), en lo que actualmente es el consultorio médico (A.M.Tenas).

Al conocer lo sucedido la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica del Alto Palancia (AMHAP), solicitó al Ayuntamiento de Jérica que se restituyera el estado en que se encontraba la fachada, tal y como quedó tras la paralización de la ofensiva rebelde sobre Valencia.

Desde el Ayuntamiento se ha mostrado un gran interés por devolver la fachada a su estado anterior, lo que pone de manifiesto la creciente revalorización que está experimentando el patrimonio de la Guerra Civil española en la mayoría de las poblaciones de la comarca del Alto Palancia.

La fachada del consultorio es un legado histórico de un excepcional valor patrimonial, una de las pocas edificaciones en la comarca que conservan impactos de metralla de la Batalla de Levante.

IMAGEN. Las huellas de la Batalla de Levante. Desde la histórica fachada parte el sendero circular que recorre la línea Muela-Aceitenebro (A.M.Tenas).

Investigaciones llevadas a cabo por la AMHAP desde 2008 pusieron de manifiesto que la población de Novaliches, desde mediados de julio de 1938, se convertiría en una posición gubernamental defensiva crucial. Las casas quedarían a escasos metros de la línea de contacto del frente de guerra, una vez que las tropas del general italiano Mario Berti, jefe del C.T.V. (Cuerpo de Tropas Voluntarias) italiano, ocuparan Benafer y Caudiel con las unidades “Littorio”, “Flechas Negras” y la 5ª Division de Navarra, superando así la línea defensiva X-Y-Z republicana y rompiendo la defensa gubernamental por Jérica en dirección a Segorbe, con la intención de proseguir su avance por la carretera general hacia Sagunto así como alcanzar las principales poblaciones del Camp de Turia superando las alturas de la Sierra del Toro y de la Sierra Calderona”.

La orden de trazar esta segunda línea se daría paradójicamente la madrugada del día 23 al 24 de julio de 1938, víspera del inicio de la Batalla del Ebro, maniobra republicana con la que el Jefe del Estado Mayor del Gobierno de la República, el general Vicente Rojo, pretendía distraer de nuevo unidades rebeldes hacia este otro teatro de operaciones, logrando así paralizar la ofensiva de los generales sublevados sobre Valencia y poniendo fin a la Batalla de Levante. 

IMAGEN. Detalle de una figura circular con forma de estrella realizada en 1938 por una compañía de zapadores de la 87 Brigada republicana, conservada en el interior de un nido de ametralladora (A.M.Tenas). 

La misión de construcción de la línea Muela-Aceitenebro sería encomendada a las Brigadas 211, 222 y 87 de la 40 División republicana, perteneciente al XVII Cuerpo de Ejército del teniente coronel Carlos García Vallejo, que tuvieron que levantar de la nada toda una nueva línea defensiva que taponara la brecha que los rebeldes habían abierto en la línea X-Y-Z, entre las sierras de Espadán y Calderona.

De esta forma, se constituiría toda una compleja red de fortificaciones que, desde las alturas de Aceitenebro (al noroeste de Gaibiel) hasta la imponente Muela (en Jérica), impedirían el avance de los generales rebeldes, defendiendo la ciudad de Valencia hasta el final de la guerra.

lunes, 23 de marzo de 2015

Descarga gratis el libro electrónico "Los Quintos del 40", autobiografía de Tomás Esteban, movilizado en la conocida como "Quinta del Biberón"

Salvador Esteban, hijo del autor, publicó en febrero de 2011 las memorias de su padre con la finalidad de que se supiera que "en aquella desgraciada guerra los muertos y mutilados no son solo cifras, no puede perderse la memoria de personas inocentes que tenían nombre y apellidos". Ahora, con la edición en papel agotada, pone gratuitamente a disposición de todas aquellas personas interesadas en su lectura, la obra en formato libro electrónico.

"Los Quintos del 40" refleja las vivencias de Tomás Esteban López, natural de Teruel, "narra su autobiografía desde sus primeros recuerdos hasta el fin de la Guerra Civil". "Mi padre -apunta Salvador- fue uno de los chavales de la quinta del biberón movilizados para defender el paso de las tropas de Franco en su ofensiva para tomar Valencia".

El autor, quien al finalizar la guerra emigró a Barcelona, concibió la obra "como homenaje a sus amigos muertos con tan solo 19 años". "Muchos capítulos transcurren en Valencia y el trato exquisito que los valencianos dieron a los turolenses evacuados, algo, que por cierto, debería reivindicarse porque el trato que se les dió en Zaragoza… en fin no quiero calificarlo" -refiere su hijo, responsable de la edición.

IMAGEN. En esta fotografía, fechada el 12 de marzo de 1938, y portada del libro, Tomás Esteban aparece sentado en el centro, comiendo cacahuetes. (Imagen cortesía de Salvador Esteban).

Salvador decidió mantener la integridad del texto de su padre "la corrección de libro fue mínima, puntuación, redundancias y poca cosa más, ya que de haberlo corregido por completo ya no sería mi padre, y tiene esa frescura de quien apenas pudo estudiar, y sobretodo sinceridad".

Tomás Esteban, que fallecería a la edad de 66 años, visitó en el año 1976, cuando contaba con 58 años, y junto a otros dos supervivientes de la batalla de Castelfrío, el vértice homónimo en busca de los restos de Pedro Abril "Perico". Salvador añade "y sí, lo encontraron, y allí continúan". 

IMAGEN. A la izquierda, Manuel Ferrer; en el centro, Vitoriano Cortés; a la derecha, el autor, durante la búsqueda del compañero caído en Castelfrío. (Imagen cortesía de Salvador Esteban).

Sirvan estas humildes líneas para agradecer el desinteresado ofrecimiento de Salvador Esteban por dar a conocer las vivencias de su padre, Tomás Esteban, protagonista y superviviente de la guerra que quiso narrar en primera persona la devastadora experiencia que le tocó vivir.
 
- DESCARGA LIBRO FORMATO MOBI Archivo para lector Kindle de Amazon.

- DESCARGA LIBRO FORMATO EPUB Archivo para el resto, ejemplo Sony.

Más información: losquintosdel40.blogspot.com.es

miércoles, 24 de diciembre de 2014

28 de diciembre, V Subida al Castillo de Vall D'Uixó para conmemorar la batalla del Castillo de Noguera

Este domingo 28 de diciembre, la Asociación Les Muntanyes de la Guerra de Vall D'Uixó, organiza la V Subida al Castillo de Noguera, situado en la misma localidad, para conmemorar la cruenta batalla que en él se libró el último día del año 1938.

La salida tendrá lugar desde el parking del supermecado Día, a las 8:30 horas, y una vez en el castillo el experto en la guerra civil, Carlos Mallench, ofrecerá una conferencia sobre el desarrollo de la batalla.

martes, 23 de diciembre de 2014

El Patrimonio de la Guerra Civil en Almería: fortificaciones de la Defensa de Costa (I)

La envergadura de la guerra, la mayor tragedia de nuestra historia contemporánea, es tal que, por toda la geografía española, todavía hoy pueden contemplarse los restos de las construcciones de carácter militar que se realizaron entre 1936 y 1939.

Es el caso de la costa de Almería, en la que se conservan en buen estado pese al deterioro y el aparente abandono, sin señalización alguna que las identifique, "fortificaciones de hormigón armado de baja altura, preparadas para proteger de bombardeos y permitiendo disparar armas ligeras o pequeñas piezas de artillería".

La Base de datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía, citando el Registro Andaluz de Arquitectura Contemoránea de la Provincia de Almería: bunkers de la Guerra Civil española (2007), de Pablo García Pellicer y Alfonso Ruíz García, menciona que "su construcción se realiza entre febrero de 1937, tras la caída de Málaga, y 1938, y corresponde al Plan de Fortificaciones de Retaguardia emprendido por el gobierno republicano, donde levanta hasta 4 tipos de bunkers según su compeljidad y funcionalidad, en diversos puntos del litoral almeriense (Cuevas, Mojácar, Carboneras, Parque de Cabo de Gata, Almería Guardias Viejas)".

A continuación se va a presentar dos de ellos, que he visitado en compañía de mis tíos Ana y Nico, uno que se encuentra cerca de Torregarcía, junto a la rambla de las Amoladeras, entre Retamar y Cabo de Gata, y otro cerca de La Fabriquilla, justo al poco de iniciarse los acantilados que ascienden hacia el propio cabo. La carretera presenta un saliente para poder estacionar el vehículo y visitar la fortificación caminando. 

PLANO DE SITUACIÓN








1. BÚNKER DE LAS AMOLADERAS



















 2. BUNKER DE LA FABRIQUILLA
 



domingo, 7 de diciembre de 2014

BCM Patrimonio y Arqueología nos muestra el patrimonio de la guerra civil en los cerros de San Roque y de Santa Cruz

En una soleada y ventosa mañana, más de medio centenar de personas han participado en la visita guiada organizada por BCM Patrimonio y Arqueología que partía del CIBAL, el Centro de Interpretación de la Batalla de Levante, ubicado en el Centro Cultural El Almendro, e inaugurado el pasado verano en Viver (Castellón), dentro del Proyecto 'Frente de Viver', en colaboración con la Concejalía de Cultura del Exmo. Ayuntamiento de Viver.

Los asistentes han podido visitarlo, consultar diversos paneles informativos sobre la Batalla de Levante, así como ver una pequeña muestra de militaria, maquetas y material de guerra.

Posteriormente se ha realizado un visionado del documental inédito 'La línea XYZ, la última victoria republicana' (de Alejandro López), y se ha almorzado antes de dirigirse a las posiciones puestas en valor por BCM Patrimonio y Arqueología.

El recorrido de la visita ha seguido un trazado circular que ha ascendido, en primer lugar, al Cerro de San Roque, al norte inmediato del casco urbano de la población, quizás una de las primeras alturas republicanas de cierta entidad frente a la zona de contacto entre ambos ejércitos. 

Posteriormente, se ha desplazado al suroeste de Viver, a uno de los múltiples cerros que la rodean por el sur, el Cerro de Santa Cruz. En él ha podido recorrerse el excepcional refugio que atraviesa longitudinalmente la cota, con acceso por ambas vertientes. También, en su parte superior, un parapeto de piedra con puestos de tirador, junto a otras posiciones. Las orientaciones de cada una de ellas, en direcciones de lo más diversas, rebelan la crudeza de las hostilidades, dado que se fortificaba contemplando las múltiples posibilidades de penetración enemiga en el caso de que rompiera la línea defensiva republicana X-Y-Z.

Finalmente, la visita ha retornado a Viver, concluyendo así un itinerario que ha mostrado una posición avanzada al casco urbano y una retrasada al mismo, ejemplo de la defensa en profundidad que llevó a cabo el Ejército de Levante, posiciones ambas que fueron, sin duda, determinantes en el fracaso de la ofensiva nacionalista sobre la ciudad de Valencia.

GALERÍA DE IMÁGENES
 























Organizadores de la visita (BCM Patrimonio y Arqueología) con algunos de los asistentes, a la finalización de la misma, en las puertas del CIBAL, el Centro de Interpretación de la Batalla de Levante (Viver).

Imágenes: Antonio M. Tenas